Que el trabajo del comunicador cada vez está menos valorado y que la participación ciudadana en el periodismo se encuentra en auge actualmente no es nada nuevo.
Muchos culpan a la Blogosfera. Otros a la pobreza intelectual de los periodistas. Lo cierto es que las normas del juego están cambiando. La información ya no es cosa de uno; la información es de todos y por ello la mediación ciudadana termina siendo imprescindible.
